
Sandra y Luis se conocen en un aeropuer to rumbo a Nueva York. Una nueva vida para ambos llena de sueños y promesas. ¡Juntos hasta en el paraíso! gritan a los pocos días. Podría haber sido así, pero algo aún más fuer te que el amor se interpuso en su camino.
Días de vino y rosas está considerada por muchos como la mejor película jamás realizada sobre el alcoholismo. Estoy totalmente de acuerdo, pero añadiría que Días de vino y rosas es una de las mejores películas de amor de la historia del cine. Y es que creo que es sobre todo eso:
una historia de amor. Un amor trágico de dos seres absolutamente infelices que juntos, y aunque solo sea por un pequeño espacio de tiempo, encuentran la felicidad que siempre han deseado. Su caída en el alcoholismo les aleja, quizá por siempre, de sus sueños, pero sobre todo, y esto es lo más doloroso y lo que ha convertido a esta película en un clásico, les aleja el uno del otro.
Cuando leí la brillantísima adaptación teatral que Owen McCafferty había hecho del ya mítico guión original de J.P. Miller, tuve de inmediato ganas de ver esa función sobre el escenario. Pensé, quizá de forma inconsciente, que la mejor manera de conseguirlo era tratando de adaptar yo mismo la función para poder hacerla. Y aquí estamos. Trabajar sobre el texto original de finales de los años cincuenta de J.P. Miller y la versión de McCafferty ha sido una de las
experiencias profesionales más interesantes de mi vida. Espero haber estado a su altura y que los espectadores españoles se emocionen y disfruten con esta maravillosa historia de amor. (David Serrano)
Desde que, hace ya casi 20 años, vi la película Días de vino y rosas, con Jack Lemmon y Lee Remick, me ha fascinado esta historia de amor tan hermosa, intensa y destructiva. Habla de lo que pasa cuando dos personas se quieren con locura pero tienen una debilidad que son incapaces de superar. En los cuentos de hadas el Príncipe y la Princesa pueden con todo, hasta con los monstruos que les impiden estar juntos. Pero aquí hablamos de la vida real y en la vida real nuestras mejores intenciones, a veces, fracasan y destrozamos aquello que más queremos.
Días de vino y rosas es un obra maestra que habla del amor y del dolor de la pérdida. Tengo dos actores fantásticos y un texto importante para disfrutar, qué más puedo pedir. (Tamzin Townsend)