
La crisis apremia en una empresa inmobiliaria que propone a sus empleados el
siguiente sistema: el mejor vendedor será recompensado con un Cadillac, el segundo
más eficiente con un juego de cuchillos, y el que menos venda será despedido.
La feroz competitividad entre los trabajadores, hombres de clase media entre la precariedad de sus empleos y el ansia por conseguir el éxito, les lleva a utilizar todo tipo de argucias.
Esta es la trama de Glengarry Glen Ross, obra de teatro por la que David Mamet obtuvo el Premio Pulitzer en 1984 y que fue llevada al cine en 1992 por el director James Foley, con un elenco de lujo: Al Pacino, Jack Lemmon y Alec Baldwin.
Este texto cobra una inquietante proximidad ante la virulenta crisis económica y financiera que sacude hoy nuestro mundo, heredero y, a la vez, víctima de un modelo productivo y social fundamentado en el materialismo sin escrúpulos y la competitividad extrema, que tan perfectamente radiografió David Mamet hace más de dos décadas en Glengarry Glen Ross.
Ensayista, novelista, autor teatral, guionista y director de cine estadounidense, David Mamet ha escrito inolvidables guiones cinematográficos como El cartero siempre llama dos veces o Los intocables de Eliot Ness, además de firmar otras obras teatrales como Edmond y El criptograma (premiadas con el Obie), Noviembre, Matrimonio de Boston o El búfalo americano.